Hoy, 17 de septiembre, con motivo del Día de la Seguridad del Paciente, en la Fundació Hospital de l'Esperit Sant ponemos el foco en una práctica esencial para garantizar una atención segura: la identificación activa del paciente.
Identificar correctamente a una persona antes de cualquier actuación asistencial es mucho más que una comprobación rutinaria: nos ayuda a prevenir errores, evitar confusiones y asegurar que cada paciente recibe la prueba, el tratamiento, la medicación o el procedimiento que le corresponde.
Por ello, es importante no dar nunca la identificación por supuesta y comprobarla activamente, implicando al paciente en este proceso siempre que sea posible. Detenernos unos segundos para confirmar quién tenemos delante puede marcar una gran diferencia en su seguridad.
"Un nombre no es suficiente": Una exposición para aprender a mirar dos veces
Para celebrar esta jornada, hemos preparado una exposición interactiva ubicada en las nuevas salas de la planta -2, dirigida a los profesionales del hospital, con el objetivo de poner a prueba nuestra percepción y, sobre todo, de reflexionar sobre la importancia de fijarnos en los detalles.
A través de diferentes efectos e ilusiones ópticas, la exposición nos muestra cómo nuestro cerebro puede completar información, pasar por alto cambios o interpretar aquello que ve de una manera diferente a la realidad. Y esto nos recuerda una idea muy vinculada a la seguridad del paciente: un nombre no es suficiente; hay que observar, comprobar y volver a mirar.
Por ejemplo, en la exposición podemos ver cómo el efecto Thatcher nos muestra que nuestro cerebro puede tener dificultades para detectar cambios importantes en un rostro cuando este se presenta en una determinada posición. O el efecto Mandela, que nos ayuda a entender cómo podemos tener recuerdos muy claros y compartidos sobre algo que, en realidad, no sucedió exactamente como lo recordamos.
La exposición también juega con obras de arte muy conocidas que nos permiten descubrir hasta qué punto podemos pasar por alto pequeños detalles. Encontramos reproducciones de obras como La noche estrellada, de Vincent van Gogh, o Las Meninas, de Diego Velázquez.
También hay diferentes esculturas reproducidas mediante impresión 3D, pensadas para sorprendernos y hacernos mirar las obras desde una perspectiva diferente. Entre estas piezas encontramos La Piedad, de Miguel Ángel, que incorpora un elemento muy vinculado al día a día en el hospital: una pulsera identificativa, recordándonos que incluso en los pequeños detalles puede estar la clave para garantizar una atención más segura.